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Mons. Darci José Nicioli, Arzobispo de Diamantina, celebró la misa de apertura de la misión, acogida y presentación de las hermanas en varias parroquias de la ciudad, y publicó el evento en varios medios de comunicación de la Arquidiócesis. En cada celebración, el Arzobispo destacó la importancia de la presencia de las Scalabrinianas entre los universitarios y los jóvenes, así como en las obras sociales de la Iglesia local, subrayando que la presencia de las hermanas “enriquecerá la acción pastoral y social de la Arquidiócesis”, porque son portadoras de la experiencia congregacional presente en varios países del mundo.
La Hna. Ana Conceição Sales, primera consejera, representando al Gobierno Provincial, recordó los 130 años de fundación de la Congregación. Recordó el envío del primer grupo de hermanas, realizado en Piacenza en 1895, por el fundador San Juan Bautista Scalabrini, cuyo eco resuena hasta hoy en el envío de las tres misioneras a Diamantina, dando continuidad a la misión congregacional. Subrayó además la importancia de la apertura de esta misión como un hito para el momento histórico, eclesial y congregacional, y dirigiéndose a las hermanas dijo:
“Así como el nombre de la ciudad que las acoge, Diamantina, la nueva misión será un tesoro precioso para las Scalabrinianas y para todo el pueblo de Dios que vive en la región. Una presencia misionera que nace para iluminar, fortalecer la fe y caminar junto a las comunidades locales. Con la misma confianza del mandato fundacional, estamos aquí para iniciar esta misión, integradas en un camino sinodal junto a la Iglesia local, que comunica el amor de Dios a través de la piedad popular, la adoración, la proclamación de la Palabra, el testimonio de vida y el servicio caritativo. Como Scalabrinianas, queremos fortalecer nuestra conciencia esperanzadora y misionera de una Iglesia en salida hacia las periferias existenciales.”
La superiora provincial, Hna. Alda Malvessi, aunque estaba visitando a las hermanas en Río Grande del Sur, se hizo presente por medio de un mensaje en el que aseguró su unidad:
“Acompaño a la Iglesia de Diamantina y la apertura de una presencia misionera de las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo – Scalabrinianas con la oración y el apoyo. Expreso profundo agradecimiento al Mons. Darci Nicioli por haber acogido nuestra propuesta, por la confianza y apoyo plenos, para que podamos unirnos a la Iglesia de Diamantina y colaborar, como Scalabrinianas, en la construcción del Reino de Dios en esta Iglesia.”
La apertura de esta nueva misión fue articulada y acompañada también por las hermanas Erivalda Lima Miranda y Vicentina Roque dos Santos.
En una región marcada por la migración interna y estudiantil,
la presencia Scalabriniana se convierte en puente de fe, diálogo y solidaridad
Mons. Darci José Nicioli, Arzobispo de Diamantina, celebró la misa de apertura de la misión, acogida y presentación de las hermanas en varias parroquias de la ciudad, y publicó el evento en varios medios de comunicación de la Arquidiócesis. En cada celebración, el Arzobispo destacó la importancia de la presencia de las Scalabrinianas entre los universitarios y los jóvenes, así como en las obras sociales de la Iglesia local, subrayando que la presencia de las hermanas “enriquecerá la acción pastoral y social de la Arquidiócesis”, porque son portadoras de la experiencia congregacional presente en varios países del mundo.
La Hna. Ana Conceição Sales, primera consejera, representando al Gobierno Provincial, recordó los 130 años de fundación de la Congregación. Recordó el envío del primer grupo de hermanas, realizado en Piacenza en 1895, por el fundador San Juan Bautista Scalabrini, cuyo eco resuena hasta hoy en el envío de las tres misioneras a Diamantina, dando continuidad a la misión congregacional. Subrayó además la importancia de la apertura de esta misión como un hito para el momento histórico, eclesial y congregacional, y dirigiéndose a las hermanas dijo:
“Así como el nombre de la ciudad que las acoge, Diamantina, la nueva misión será un tesoro precioso para las Scalabrinianas y para todo el pueblo de Dios que vive en la región. Una presencia misionera que nace para iluminar, fortalecer la fe y caminar junto a las comunidades locales. Con la misma confianza del mandato fundacional, estamos aquí para iniciar esta misión, integradas en un camino sinodal junto a la Iglesia local, que comunica el amor de Dios a través de la piedad popular, la adoración, la proclamación de la Palabra, el testimonio de vida y el servicio caritativo. Como Scalabrinianas, queremos fortalecer nuestra conciencia esperanzadora y misionera de una Iglesia en salida hacia las periferias existenciales.”
La superiora provincial, Hna. Alda Malvessi, aunque estaba visitando a las hermanas en Río Grande del Sur, se hizo presente por medio de un mensaje en el que aseguró su unidad:
“Acompaño a la Iglesia de Diamantina y la apertura de una presencia misionera de las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo – Scalabrinianas con la oración y el apoyo. Expreso profundo agradecimiento al Mons. Darci Nicioli por haber acogido nuestra propuesta, por la confianza y apoyo plenos, para que podamos unirnos a la Iglesia de Diamantina y colaborar, como Scalabrinianas, en la construcción del Reino de Dios en esta Iglesia.”
La apertura de esta nueva misión fue articulada y acompañada también por las hermanas Erivalda Lima Miranda y Vicentina Roque dos Santos.
Fotos: Misioneras de San Carlos Borromeo