70 años de fe y servicio
Compartiendo la misión

Hace 70 años, el 1º de febrero de 1956 llegan a la ciudad de Rosario, al barrio Azcuénaga los Misioneros Scalabrinianos, impulsados por el carisma de nuestro fundador para acompañar y asistir a los migrantes italianos – calabreses, vénetos, sicilianos – que se encontraban en la zona de este barrio que, entonces, estaba en formación.

El cardenal Caggiano autoriza la “Misión Católica Italiana” con la condición de atender una parroquia territorial de periferia. Así, la Congregación llegó al barrio Azcuénaga, ubicado en la zona oeste de Rosario. Allí se consigue la donación de media hectárea de tierra, entre las calles Camilo Aldao y Cerritos. El domingo de Pascua del año 1963 fue bendecida la primera piedra, donde actualmente está la Misión Scalabriniana: Escuela y Parroquia.

En 1966 nace la escuela Nuestra Señora de la Rocca, cuya prioridad no podría ser otra sino la educación. Una pequeña casita de madera sirvió como el primer jardín de infantes y capilla provisoria. Durante la misa, los fieles que no conseguían entrar en el templo, por el espacio reducido, participaban desde afuera. La escuela funcionó, oficialmente, desde el 6 de mayo de 1966. Cada año se iba agregando un grado, consolidando el complejo educativo que tenemos hoy, así como el templo parroquial.

En la actualidad, la Escuela Nuestra Señora de la Rocca acoge a más de 400 alumnos, entre jóvenes y niños argentinos y migrantes

Durante décadas, los Misioneros Scalabrinianos han sido pilares de la fe y esperanza en la Misión. Han caminado junto a sus fieles y respondieron a las diversas necesidades que vivián los migrantes en aquel entonces. Los Scalabrinianos no solo ofrecían acompañamiento espiritual, sino que también iniciaron las obras que hoy conocemos: Parroquia y Escuela Nuestra Señora de la Rocca. Con el crecimiento de los flujos migratorios, la vocación de servicio se expandió aún más. Así nació la Pastoral Migrante e Itinerante, y con el tiempo, también se estableció la Delegación Arquidiocesana, llevando la misión Scalabriniana aún más lejos.

En la actualidad, la comunidad religiosa de Rosario está constituida por los religiosos P. Carlos Alberto Villar Ospina, colombiano, P. Ítalo Serena, italiano y P. Walter Arévalos Reyes, paraguayo. La comunidad religiosa desempeña su misión scalabriniana en la Parroquia Nuestra Señora de la Rocca, en el Centro Educativo Nuestra Señora de la Rocca, en la Misión Católica del Migrante y en la Delegación arquidiocesano del migrante.

Realidad de la misión

Rosario, ubicada en la Provincia de Santa Fe, Argentina, es la ciudad más poblada de la provincia y la tercera ciudad más grande del país. Su área metropolitana reúne a más de dos millones de habitantes. Situada a orillas del río Paraná, su ubicación la convierte en un importante centro portuario clave para la agroexportación.

Esta ciudad presenta una rica y diversa realidad migratoria que ha moldeado y moldea su identidad. Según datos del Censo 2022, Rosario alberga 28.438 personas nacidas en el extranjero. La población extranjera representa el 2,8% del total, los principales países de origen son: Paraguay, Brasil, Perú, Venezuela, Italia, España, Colombia, Uruguay, Chile, Bolivia, Haití, entre otros. Según el censo, la mayoría de los inmigrantes se encuentran en el grupo de 15 a 64 años. Los inmigrantes europeos, especialmente italianos y españoles, la edad promedio es de 65 años o más, lo que indica una migración correspondiente a décadas anteriores.

Nuestra misión en 2026


El servicio de los Misioneros Scalabrinianos en Rosario se puede resumir en cinco puntos principales: Acompañamiento espiritual y pastoral: celebración de misas y sacramentos, con especial atención a las comunidades migrantes, además de ofrecer espacios de oración y formación religiosa. Promoción de la cultura y el encuentro intercomunitario: organización de festividades, encuentros de colectividades y eventos culturales y gastronómicos que fortalecen la identidad migrante y la convivencia. Programas de integración y educación: realización de talleres sobre derechos de los migrantes, asesoría legal y apoyo escolar para niños y jóvenes de familias migrantes. Asistencia social y humanitaria: entrega de alimentos y ropa a personas en situación de vulnerabilidad, orientación para migrantes recién llegados en trámites de documentación. Talleres de emprendimientos varios: espacios donde brindan herramientas que permitan desarrollar actividades productivas que contribuyan al bienestar.

A principios de la década de los 60, con el apoyo de inmigrantes sicilianos devotos de Nuestra Señora de la Rocca, se construyó la iglesia dedicada a la patrona

Las nacionalidades a las que acompañamos son: Paraguay, Brasil, Perú, Venezuela, Italia, España, Colombia, Uruguay, Chile, Bolivia, Haití y otros. Gracias a los fondos del proyecto hemos podido realizar y ampliar un acompañamiento integral a nuestros migrantes.

Hoy seguimos firmes en nuestra misión. Inspirados por el carisma de nuestro fundador y por la entrega de los misioneros que pasaron por aquí, continuamos acompañando y sirviendo, mirando al futuro con la misma esperanza que nos trajo hasta este lugar.

P. Carlos Alberto Villar Ospina, CS

Fotos: Archivo de la parroquia de Nuestra Señora de la Rocca de Rosario (Argentina) y Archivo Regional de la RNSMM

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